, ,

Las exportaciones de materiales de construcción crecen un 1,7% y acumulan un incremento del 63% desde 2009

 

  • El informe de Cesce destaca una caída del 3,1 por ciento en el consumo de cemento por la caída de la obra civil.

 

Madrid, 1 de septiembre de 2017.

 

El sector de materiales de construcción ha sufrido un cambio en los últimos años que ha llevado a que los materiales más ligados a la edificación y a la rehabilitación hayan tenido un mejor comportamiento mientras que aquellos más vinculados a la obra civil como el cemento hayan caído en producción y consumo. Esta restructuración sufrida en el sector ha provocado también un proceso de concentración de las empresas fabricantes.

 

Aun así, según el informe de CESCE, las exportaciones totales de materiales de construcción en España incrementaron un 1,7 por ciento en 2016 respecto al año anterior, acumulando un 63 por ciento desde 2009 de una manera ininterrumpida, y el sector de distribuidores de materiales de construcción incrementó un 7,4 por ciento en el año 2015, con una facturación de 15.280 millones de euros, cambio que se debe a la mejora del mercado inmobiliario y al crecimiento de la rehabilitación y la reforma.

 

Respecto al sector cerámico, en el año 2016 se produjo un aumento de más del 7 por ciento respecto al año anterior, manteniéndose la tendencia positiva que comenzó en 2011. Las exportaciones de cerámica también han ganado relevancia llegando a situarse actualmente en el 78 por ciento de las ventas totales. Para los años 2017 y 2018 se prevé que las ventas de cerámica sigan creciendo hasta superar los 3.600 millones de euros suponiendo incrementos anuales de alrededor del 5 por ciento, previsiones que podrían verse afectadas a causa de las medidas proteccionistas adoptadas por Argelia y Marruecos.

 

El consumo de cemento en España cerró el año 2016 con 11,14 millones de toneladas, lo que representa un descenso del 3,1 por ciento respecto a 2015, y 14 millones de toneladas de producción el año pasado lo que significa un descenso del 1,8 por ciento respecto al ejercicio anterior. La incertidumbre política vivida en 2016 y la baja inversión en obra pública para contener el déficit (el 58 por ciento del consumo del cemento español se destina a dicha actividad), han sido los causantes de este descenso, añadidos al principal problema del sector, el coste energético, que supone entre el 25 y el 30 por ciento del total del coste de producción.

Para 2017 no se esperan grandes variaciones de la producción, la venta y el consumo de cemento en España a pesar de los incrementos registrados en el primer trimestre del año. El ejercicio 2018 será un período de recuperación con tasas de crecimiento bajas o moderadas.

 

La producción de hormigón en 2016 se mantuvo estable, con un pequeño crecimiento del 0,4 por ciento respecto a 2015.

Desde 2013 el sector se ha mantenido sin grandes variaciones pero con una caída acumulada que supera el 83 por ciento desde el 2006. En cuanto a las expectativas para 2017, se espera un pequeño descenso de la producción debido a la bajada de la licitación pública en España pero que a causa de la evolución de la edificación residencial y del segmento de la rehabilitación será en parte corregido.

 

Por lo que respecta a los prefabricados de hormigón, según los datos de CESCE, la producción tuvo un incremento del 0,4 por ciento en 2016, alcanzando los 1.120 millones de euros. El consumo del mercado interno registró un descenso del 3,3 por ciento, motivado por la negativa evolución de la obra civil, que fue compensado con el incremento de las exportaciones (+8,5 por ciento). En cuanto a las previsiones, en 2017 cabe esperar una reducción de las ventas en España como consecuencia del nuevo descenso de la obra civil. Se estima que el mercado interno se reducirá un 2 por ciento, hasta los 720 millones de euros, para volver a crecer en 2018 entre el 1 y el 2 por ciento. Por su parte, las exportaciones aumentarán por encima del 6 por ciento y el 5 por ciento en 2017 y 2018, respectivamente.